martes, 4 de diciembre de 2012

26N: Una semana después.

Leí recientemente en la prensa que un tal De León había sido nombrado nuevo Concejal Socialista de San Miguel de Abona. Asombrado, porque no deja de ser llamativo que a estas alturas de la legislatura se produzca un acontecimiento de tales características, lo primero que se me vino a la cabeza fue pensar... ¡Pobre De León! ¡En menuda se está metiendo! Pero luego reflexioné con mayor detenimiento y llegué a una conclusión más sensata y coherente: Habrá que darle una oportunidad aunque su cometido se limite – que no es moco de pavo – a fiscalizar desde la OPOSICIÓN. Y hasta aquí llega mi introducción, porque a partir del siguiente párrafo prosigue el susodicho, en primera persona, y para las personas.

Cuando PROMETÍ “por mi conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo de concejal con lealtad al Rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado", LO HICE con una firme convicción de SERVIR AL PUEBLO, y asumiendo con total responsabilidad todas y cada una de las alegrías y adversidades que me depara este cargo. Lo hice en un pleno donde las caras alegres hacían sombra – con creces – a las caras largas del actual Grupo de Gobierno y del “jubiloso” Alcalde que lo preside. En un pleno donde, una vez tomé posesión, los aplausos del público asistente – al que siempre agradeceré su asistencia – no dieron tregua a la horda de “venus de milo” que hicieron “de tripas corazón” para ver como me sentaba en mi silla, sin calentarse siquiera las manos, y haciendo alarde de un superficial agasajo que carecía de sentido, pero que sirvió al Alcalde para tirarse flores y manifestar su “hipócrita felicidad” por mi incorporación.

Les ADVERTÍ que “la oposición NO ESTÁ PARA OTORGAR; está para denunciar y fiscalizar los errores e incongruencias que comete el actual Grupo de Gobierno. Ese es nuestro papel, no el de estar pintados.” Nuestra MISIÓN: Devolverle a San Miguel la Dignidad y coherencia política que se merece como municipio. Y lo digo “a viva voz”. Porque los socialistas pasamos por el Ayuntamiento de San Miguel de Abona y estamos muy orgullosos de la gestión realizada y de la buena voluntad que siempre caracterizó nuestras iniciativas. ¡Sorprendidos nos quedamos de lo que encontramos allí dentro! ¡UNA DEUDA DE 15 MILLONES DE EUROS! que, como todo MAL CONCEBIDO, ha regresado a manos de SUS DUEÑOS: el Señor Arturo González, que pensaba que “por arte de magia” desaparecería sin más, y el Señor Valentín González (Alcalde – Presidente), que ha sabido generarla, convivir con ella y hasta ha intentado desvincularse del asunto... ¡La persona que lleva más tiempo dentro del Ayuntamiento ininterrumpidamente!

Agrupación Socialista de San Miguel de Abona
Los socialistas de San Miguel de Abona somos gente seria, y si cometemos errores, tengan por seguro que los reconocemos. No somos de “meternos en aventuras”... esos riesgos, luego tienen consecuencias. Quien nos encasilla en el manido cliché de culparnos de desmoronar España debería mirar, por ejemplo, y sin irnos muy lejos, el caso de San Miguel de Abona donde, únicamente LOS PRIMOS – y sólo ellos – han sido los encargados de llevarnos al mayor endeudamiento de nuestro municipio a lo largo de toda su historia. ¡Lo sentimos, señores, pero en dos años del Gobierno de Víctor Chinea, no nos fue posible limpiar por completo el palo del gallinero en el que ustedes llevan posados desde hace ya bastantes años, por no decir décadas!
 
Grupo Municipal Socialista de San Miguel de Abona
Hace unos días una compañera me preguntó que si me había hecho ilusión la toma de posesión. No les voy a mentir... ¡claro que me hizo ilusión! Pero sobre todo por un motivo: El papel del Grupo Socialista en el municipio es, si cabe, más importante que el de los nacionalistas sin brazos que están gobernando a golpe de impuestos y subida de tasas. Es nuestro deber retornarle a la política la seriedad y el respeto que se merece, porque, como bien decía Martín Luther King, “si supiéramos que el mundo se acaba mañana, nosotros hoy, todavía plantaríamos un árbol”

A vuestra disposición, Samuel De León Páez.
Periodista, Investigador y Concejal del PSOE en San Miguel de Abona.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Generación "SINSIN"

Ayer, 14 de Noviembre de 2012, haciendo ejercicio de uno de los pocos derechos que, hasta la fecha, se nos está permitido “usar”, el Derecho a la Huelga y a manifestarnos, me di cuenta, junto con dos compañeras “del camino”, que nuestra generación, la generación del “cuanto más estudies mejor futuro tendrás”, “cuanto más te esfuerces, mayor será tu recompensa”, tiene un nombre propio, y no es el de los ninis o la generación perdida, pues lo cierto es que, ahora, más que nunca, y por primera vez, sabemos bien quiénes somos y dónde nos encontramos: somos LA GENERACIÓN SINSIN.

Fuimos la generación que creció con la esperanza de labrarse un porvenir a través de la formación. La generación que vivió la infancia en base a los patrones y el respeto a los demás. La generación que “regresó al futuro” - sin noticias de Marlene - y siempre soñó con la posibilidad de formar una familia al sixties style donde todos los días, cada mañana, el tazón de cornkflakes estaría tan rebosante, que los copos de maíz precipitarían sin más.

Estudiamos bajo el influjo de un capitalismo exacerbado, dejando de lado las redes de solidaridad para recrearnos con el resultado plasmado en aquella casilla mal fotocopiada que un profesor colgaba, con desdén, en los lúgubres pasillos de un instituto cualquiera. Compitiendo, dejando por el camino – con fiereza – la imperiosa necesidad de vivir – y disfrutar – cada momento porque, al fin y al cabo, LO BUENO, "todavía estaba por venir".

La generación a la que se le prometió TODO, y no ha conseguido NADA. La generación del “Simón dice...” y el “Oops I did it again”. La generación de “aquellos maravillosos años” escritos en cursiva en cuadernillos Rubio... Y sin embargo, ahora... nos damos cuenta que la palabra que mejor nos define - y definió - fue siempre la “INGENUIDAD

Somos LA GENERACIÓN SINSIN. La Generación SIN esperanzas. La Generación SIN trabajo. La Generación SIN Derechos Sociales y Laborales. La Generación SIN expectativas. La Generación SIN valores. La Generación SIN Libertades, SIN Sanidad, SIN Educación... La generación sobrecualificada que tiene que ver cómo la vida se le va SIN que nadie le de la oportunidad de demostrar su valía. Una generación que asiste, atenta, al dantesco espectáculo de “asumir” la corrupción como algo cotidiano. 
 

Una generación SIN ilusión, que se aferra a salir a las calles, y decir: “¡Basta ya, coño! ¡Basta ya!" Una generación que aprendió a curarse las heridas con tierra, y no se rinde. Somos una generación SIN muchas cosas, que ha aprendido a convivir con ese SINSIN”. Y por ende, una generación SIN MIEDO a gritar, a manifestarnos, a luchar por lo prometido. Una generación SIN temor a perderlo todo, porque ya no tenemos nada.